#12 Dostoievski en el ojo del huracán

Dostoievski tampoco se salvó de recibir los ataques de sus contemporáneos. Abunda en ello este fragmento del estudio Dostoievski, de Augusto Vidal, publicado por Barral Editores en 1972. En estas líneas podemos leer el resumen de algunas de las críticas que el maestro ruso recibió tras la publicación de Crimen y castigo, novela publicada primero en la revista El mensajero ruso, en 1866, y un año después en forma de libro. Llama la atención -es una simple anécdota- que Vidal emplee en su libro el adjetivo “progresivo/a”, hoy en desuso a favor de “progresista”.

#11 Cuento de David Solana González: Un puñal, una bala, una flecha

Cuento de desamor del joven escritor David Solana González en el que narra el desencuentro de un adolescente con la chica de sus sueños. El cuento, titulado “Un puñal, una bala, una flecha”, ha sido seleccionado por Miguel Díez Rodríguez para su sección Cuentos Breves Recomendados . Al final del cuento Miguel Díez hace un comentario crítico sobre él.

#10 Microrrelato de Enrique Anderson Imbert: La montaña

Enrique Anderson Imbert (1910-2000) fue un escritor, ensayista, crítico literario y profesor universitario argentino. Autor de numerosos cuentos, realizó algunas antologías sobre el género y es respetado como uno de sus mayores teóricos.
Hoy damos en podcast su microrrelato “La montaña”, que narra un pequeño episodio entre un niño y su padre.

#9 La censura literaria

“Desde tiempos remotos son muchas las obras que han sido censuradas o prohibidas. Actualmente, la libertad de expresión y publicación es un derecho en los países desarrollados. Por otra parte, el acceso a internet hace que hoy en día sea muy fácil encontrar la información que buscamos incluso aquella que, en principio, pudiera estar censurada. Sin embargo, las leyes y la tecnología no siempre han estado al alcance de todos y, por diversos motivos, la lectura de determinados libros ha estado terminantemente vetada en épocas concretas en países con ciertas normas políticas o religiosas. Hay que decir, además, que en ocasiones no solo se ha censurado la obra, sino también a su autor”.

#8 Microrrelato de Mario Halley Mora: Genealogía

Microrrelato irónico y antropológico del escritor paraguayo Mario Halley Mora. Breve, conciso y con mucha puntería.

Mario Halley Mora (1923-2003) fue un autor y periodista prolífico que escribió cuentos, microrrelatos, obras de teatro, incluso una zarzuela…

#6 Introducción a la corrección de estilo

Un corrector de estilo que detecta y subsana siete u ocho errores en el manuscrito de 200 páginas de un excelente prosista se ha ganado, en mi opinión, el sueldo con el mismo mérito que aquel corrector de estilo que corrige cientos de errores en un manuscrito de igual extensión de un escritor gramaticalmente -valga el eufemismo- poco inspirado.
Esto y mucho más sobre el oficio del corrector, desconocido para muchas personas.

#5 Los nombres de los personajes literarios

Algunos escritores creen que el retrato de personajes singulares empieza por la elección de apellidos ilustres, o al menos poco comunes, tanto que parecen haber sido encontrados en una guía telefónica tras una búsqueda afanosa. (No cito ninguno de estos apellidos para no herir sensibilidades heráldicas, aunque no es difícil encontrar numerosos ejemplos en la obra de muchos escritores españoles actuales).

#4 Obesos del siglo XXI

“Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo”. He recordado este aforismo de Ortega y Gasset al leer que Juan Manuel Heredia, el hombre más obeso de España, se ha sometido a una operación que le va a hacer perder 200 kilos en los próximos meses. Los doctores que le han colocado un baipás gástrico dicen que cuando pierda esos kilos no se va a reconocer.

#3 ¿Podar los textos nos hace mejores escritores?

A Borges le preguntaron qué opinaba sobre Cien años de soledad, de García Márquez, y dijo, muy rotundo, que a la novela le sobraban cincuenta años. Esta maldad –como todas las suyas– es ocurrente e incluso divertida, pero sospechamos que el escritor argentino se equivocaba: si redujéramos a la mitad la extensión de Cien años de soledad, me temo que perderíamos la esencia de la que está considerada por millones de personas una de las mejores novelas del siglo XX. (¿Se podría aligerar la onda expansiva de la prosa del Gabo y reducirla a su mínima expresión? Sí, claro. La pregunta es: para qué).